domingo, 4 de mayo de 2014

Etapa 02. Lleida - Bujaraloz.


Salimos de Lleida, acompañados del río. A los pocos metros encontramos una señal que nos indica el siguiente pueblo de paso, Alcarràs. Empezamos motivados, según la señal solo hay 4,5Km. ¡Que cerca!

Nos adentramos por pista, siguiendo el río. Pista bien ancha, con sombra y con el canto de los pájaros acompañando al ruido del paso del agua. Seguimos, ahora se estrecha un poco, más boscoso, se nos cruza una serpiente... ups... la pisé, espero que esté bien! Seguimos, no paro a preguntarle, demasiado tarde. Desapareció. Salimos al asfalto 4 casas en medio del camino, otro cartel. ¡Sorpresa! Después de 5km vemos el seguiente cartel a Alcarrás, donde, vuelve a indicar 4,5km!

Todo pista, hasta Alcarrás, continuamos dirección Fraga, de momento todo bien. Observamos un pequeño detalle cuando pasamos de Cataluña a Aragón. Los carteles del camino han cambiado de estética. Llegamos a Fraga, tiempo para pararse en una terracita y comer algo antes de afrontar el siguiente tramo, Fraga - Cadasnos.

Salimos de Fraga por la carretera principal del pueblo. A pocos kilómetros, nos metemos por pista. Hace viento, incesante, desde la salida de ayer. Pero aún no sabemos que es el viento, nos quejamos por quejar. Tiramos por pista. Nos viene un coche detrás, pero no hay donde pararse, que se espere, que ya queda poco... pero si es la guardia civil, prisa no tendrán. Ahora ya nos pueden pasar, los saludamos educadamente y seguimos. Empieza una terrible cuesta, intentemos subirla, pero no merece la pena esforzarse tanto, nos bajamos y vamos andando. Solo perdemos 0,5km/h respecto a ir encima de la bici. Llegamos a un llano, pensando que era el final, pero aún queda la subida de verdad! Vamos hasta su comienzo y también la hacemos caminando, total solo son unos 3km, con calma, tenemos todo el tiempo del mundo. Subiendo nos encontramos con unos vecinos de Barcelona (Manresanos) y nos advierten del viento arriba. ¡Mucho viento, cuidado! Nos despedimos y seguimos. Llegamos arriba y... ahora sabemos lo que es el viento! Si te descuidas te vas por el precipicio y vuelves a empezar... o no. 

Mucho cuidado en la bajada, el viento te frena y te gira el manillar a la que te despistas. Pedalea en la bajada fuerte, porque si no no te mueves, nos quedan 20km así, que tortura! Se supone que es bajada todo hasta Cadasnos pero este viento hace que te tengas que esforzar en cada pedaleada... ¡Maldecimos al viento!

Llegamos a Cadasnos, por fin! Jonatan prefiere morir atropellado que levantarse para dejar pasar un coche en la plaza del pueblo, mientras yo relleno los bidones de agua. Era para inmortalizarlo. Preguntamos a un señor donde se puede comer. Nos dice que a esas horas lo tenemos difícil. Ya lo sabemos, el viento no nos ha dejado llegar antes! (16.30). Nos dirigimos al restaurante de carretera que nos ha recomendado. Nos dice que bocadillos. Jonatan le insiste, si no tienen plato y al fin, nos ve con cara de hambrientos y exhaustos y accede a servirnos un pastel de atún y longaniza con patatas. Menos mal. Ahora buscamos un sitio donde tumbarnos, resguardados del viento. Imposible. Aquí parece que menos. A tumbarse!

Decidimos salir y rumbo hacía Bujaraloz. Todo nacional, no hay perdida. El camino va por pista, pero estamos demasiado cansados, como para tirar por pista con este viento, ahora sabemos su nombre. CIERZO. ¡Maldecmos su nombre miles de veces! Todo bajada y no podemos descansar ni un segundo por su culpa. Trata de no pedalear y tendrás que poner el pie en el suelo en plena bajada. Desastre. En las etapas fáciles y no podemos descansar. Malas noticias, parece que no va a parar hasta el Lunes.

Kilometros y kilometros, por fin, vemos a lo lejos los edificios de Bujaraloz. Unos guardias civiles, multando a un conductor a la entrada. Aprovechamos para preguntarle al que no esta multando, un lugar para dormir. Él muy amable, nos indica y nos desea buena tarde. Vamos al hostal, El Español. Nos atiende un chico joven, muy amable y con don de gentes. Nos trata genial y muy atento. Nos deja entrar la bici y nos da la habitación. ¡Que bien sienta la ducha! Recompensa más que merecida. Hora del Buffet!!!

Que rico todo! Delicioso! Vaya primeros, vaya segundos y dios mío!!! Que postres!!! Fuente de chocolate con leonesas, las bañas y bañas, que ricas!! Helados, pasteles, mousse, etc... Madre mía que bien que nos vamos a la cama. A reponer fuerzas, mañana será otro día, pero con cierzo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario