domingo, 4 de mayo de 2014

Etapa 04. Zaragoza – Zaragoza – Fin (de momento).



Después de una noche, con ruido, luz y calor, habitación compartida, haber pagado más. Nos levantamos, empaquetamos todo. Bajamos para estudiar los perfiles. Bajamos pero la rodilla sigue doliendo a cada escalón. Tranquilo Javi, no es nada, hay que tirar.

Cogemos las bicis, ponemos las alforjas y vamos en busca de una fuente. Con las primeras pedaladas, el cierzo nos da los buenos días, esta vez, tal vez, por las horas que son, es un viento frío. Muy frío. A pocos metros, encontramos una pequeña plaza, con un parque cerrado para los más pequeños. Donde encontramos la fuente para poder rellenar los bidones. Nunca sabes lo que te deparará la siguiente etapa. Ahora sí. Ya podemos salir.

Cogemos la dirección correcta. Carril bici y a pedalear. Pedaleo, molesta pero creo que voy bien. Hasta la siguiente subida, desde la cual observamos que están preparando el mercadillo, justo al lado de la estación de las delicias de Zaragoza. Subo y veo que en cada pedaleada de esfuerzo, tengo que apretar los dientes. Mmmmm… 30Km así no lo veo claro. Creo que me está pasando factura el esfuerzo del día anterior. Al ver que íbamos a entrar a la nacional directos a Alagón, prefiero avisar a Jonatan, que algo no anda bien en mi rodilla. Prefiero parar a tomarme un Gelocatil y ver si el dolor desaparece.

Damos media vuelta y nos acercamos a un Bar-Cafetería de la estación de trenes. Allí desayunamos bien. Pasa el tiempo pero vemos que el dolor no cesa, al hacer un esfuerzo. Me cuesta aceptarlo, me da rabia, pero al final hay que abrir los ojos y ver que no podemos ir más allá. Que no merece forzar más. Decidimos pasar el resto del día por Zaragoza, ir a ver las motos, a una bodega aragonesa. Donde nos ponen amablemente las motos. ¡Vaya Marquez! Haciendo historia de nuevo. ¡No para!

Ahora sí, última pregunta, ¿se ha ido el dolor? Última respuesta. No. Por lo que bajamos hasta la plaza del Pilar. Con un sol radiante y nos despedimos dirección a la estación de trenes. Ya los tenemos. Ya se hace efectivo. Nos volvemos para casa.


Muchas gracias por todos los apoyos recibidos. Lo acabaremos, tarde o temprano.

Etapa 03. Bujaraloz - Zaragoza.


Nos levantamos pronto, empaquetamos todo y después de despedirnos de la gente del hostal ya estamos subidos a la bici. Vamos a la fuente del pueblo a rellenar los bidones. Las sensaciones son buenas, no nos duele nada, la cena de ayer nos ha sentado genial.

Empezamos a pedalear dirección Zaragoza, sorpresa (o no) el viento también ha madrugado, y encima es frío. Cuando ya llevamos unos 8 Km vemos un cartel que indica 69 Km a Zaragoza y 45 a Alfajarín. Decidimos ir por la nacional, no hay tráfico y el camino va paralelo a ella.

Vamos avanzando kilómetro a kilómetro acompañados de liebres y conejos, incluso llegamos a ver un águila.

Pequeñas subidas, pequeñas bajadas, pero da igual, o pedaleas o te paras, el CIERZO no cesa, odiaremos ese nombre toda la vida.

Nos paramos en medio de la nada a tomarnos unas galletas que nos dan energías para continuar.
Llegando a Villafranca del Ebro, Javi tiene que parar, lleva unos km con dolor en la rodilla, paramos a comer unos bocadillos y descansar la rodilla. Que gusto da estar dentro del bar sin viento!!

Volvemos a ponernos en marcha con la intención de llegar a Zaragoza a comer y visitar la ciudad por la tarde.

Llegamos a Alfajarín, mediodía, mucho sol, no hay nadie por la calle. Ya queda menos para Zaragoza.

Cuando faltan 8 km para entrar a Zaragoza, Javi se para, ha visto un restaurante que tenía buena pinta al otro lado de la carretera, son las 15:30. Mejor comer aquí que llegar a Zaragoza pasadas las 4.

Que buena elección hemos hecho! Para empezar un plato de espárragos con cebolla frita y morros, a ninguno de los dos nos gustan los espárragos, hoy si, estaban tan ricos que no queda nada en el plato. Para seguir, un plato de migas aragonesas, qué ricas!!

Pero aún faltaba el plato principal, chuletón de potro a la brasa, solo dejamos el hueso, y porque está duro!!

Todo acompañado de un buen vino, no entendemos de vino, pero la botella quedó vacía, buena señal.

Después del postre (una especie de hojaldre con crema, buenísimo!) pedimos los cafés y, sorpresa, nos invitan a una copa de orujo de hierbas, aceptamos la invitación, nos lo merecemos!

Toca buscar un sitio donde reposar la comida, queda poco para llegar a Zaragoza.

Salimos rumbo a nuestro destino, con nuestro amigo el cierzo. En poco rato estamos en la plaza del Pilar, qué bonito todo! Merece la pena ir a dejar las bicis en el hostal e ir a visitar la ciudad.

Cenamos de tapeo y a dormir, mañana será otro día.

Etapa 02. Lleida - Bujaraloz.


Salimos de Lleida, acompañados del río. A los pocos metros encontramos una señal que nos indica el siguiente pueblo de paso, Alcarràs. Empezamos motivados, según la señal solo hay 4,5Km. ¡Que cerca!

Nos adentramos por pista, siguiendo el río. Pista bien ancha, con sombra y con el canto de los pájaros acompañando al ruido del paso del agua. Seguimos, ahora se estrecha un poco, más boscoso, se nos cruza una serpiente... ups... la pisé, espero que esté bien! Seguimos, no paro a preguntarle, demasiado tarde. Desapareció. Salimos al asfalto 4 casas en medio del camino, otro cartel. ¡Sorpresa! Después de 5km vemos el seguiente cartel a Alcarrás, donde, vuelve a indicar 4,5km!

Todo pista, hasta Alcarrás, continuamos dirección Fraga, de momento todo bien. Observamos un pequeño detalle cuando pasamos de Cataluña a Aragón. Los carteles del camino han cambiado de estética. Llegamos a Fraga, tiempo para pararse en una terracita y comer algo antes de afrontar el siguiente tramo, Fraga - Cadasnos.

Salimos de Fraga por la carretera principal del pueblo. A pocos kilómetros, nos metemos por pista. Hace viento, incesante, desde la salida de ayer. Pero aún no sabemos que es el viento, nos quejamos por quejar. Tiramos por pista. Nos viene un coche detrás, pero no hay donde pararse, que se espere, que ya queda poco... pero si es la guardia civil, prisa no tendrán. Ahora ya nos pueden pasar, los saludamos educadamente y seguimos. Empieza una terrible cuesta, intentemos subirla, pero no merece la pena esforzarse tanto, nos bajamos y vamos andando. Solo perdemos 0,5km/h respecto a ir encima de la bici. Llegamos a un llano, pensando que era el final, pero aún queda la subida de verdad! Vamos hasta su comienzo y también la hacemos caminando, total solo son unos 3km, con calma, tenemos todo el tiempo del mundo. Subiendo nos encontramos con unos vecinos de Barcelona (Manresanos) y nos advierten del viento arriba. ¡Mucho viento, cuidado! Nos despedimos y seguimos. Llegamos arriba y... ahora sabemos lo que es el viento! Si te descuidas te vas por el precipicio y vuelves a empezar... o no. 

Mucho cuidado en la bajada, el viento te frena y te gira el manillar a la que te despistas. Pedalea en la bajada fuerte, porque si no no te mueves, nos quedan 20km así, que tortura! Se supone que es bajada todo hasta Cadasnos pero este viento hace que te tengas que esforzar en cada pedaleada... ¡Maldecimos al viento!

Llegamos a Cadasnos, por fin! Jonatan prefiere morir atropellado que levantarse para dejar pasar un coche en la plaza del pueblo, mientras yo relleno los bidones de agua. Era para inmortalizarlo. Preguntamos a un señor donde se puede comer. Nos dice que a esas horas lo tenemos difícil. Ya lo sabemos, el viento no nos ha dejado llegar antes! (16.30). Nos dirigimos al restaurante de carretera que nos ha recomendado. Nos dice que bocadillos. Jonatan le insiste, si no tienen plato y al fin, nos ve con cara de hambrientos y exhaustos y accede a servirnos un pastel de atún y longaniza con patatas. Menos mal. Ahora buscamos un sitio donde tumbarnos, resguardados del viento. Imposible. Aquí parece que menos. A tumbarse!

Decidimos salir y rumbo hacía Bujaraloz. Todo nacional, no hay perdida. El camino va por pista, pero estamos demasiado cansados, como para tirar por pista con este viento, ahora sabemos su nombre. CIERZO. ¡Maldecmos su nombre miles de veces! Todo bajada y no podemos descansar ni un segundo por su culpa. Trata de no pedalear y tendrás que poner el pie en el suelo en plena bajada. Desastre. En las etapas fáciles y no podemos descansar. Malas noticias, parece que no va a parar hasta el Lunes.

Kilometros y kilometros, por fin, vemos a lo lejos los edificios de Bujaraloz. Unos guardias civiles, multando a un conductor a la entrada. Aprovechamos para preguntarle al que no esta multando, un lugar para dormir. Él muy amable, nos indica y nos desea buena tarde. Vamos al hostal, El Español. Nos atiende un chico joven, muy amable y con don de gentes. Nos trata genial y muy atento. Nos deja entrar la bici y nos da la habitación. ¡Que bien sienta la ducha! Recompensa más que merecida. Hora del Buffet!!!

Que rico todo! Delicioso! Vaya primeros, vaya segundos y dios mío!!! Que postres!!! Fuente de chocolate con leonesas, las bañas y bañas, que ricas!! Helados, pasteles, mousse, etc... Madre mía que bien que nos vamos a la cama. A reponer fuerzas, mañana será otro día, pero con cierzo.

jueves, 1 de mayo de 2014

Etapa 01. Igualada – Lleida.


Nos ponemos en pie a las 7h, conocemos a los 2 peregrinos que compartían cobijo, pero no hay tiempo para más, plátano y a pedalear! Nos esperan 30 kilómetros de subida constante, pasamos por varios pueblos que no recordamos otros que si, Jorba, pero seguimos no hay tiempo de memeces, hasta que nos enfrentamos a más y más subida, grupos de ciclistas adelantando, una y otra vez… por fin!!! Por fin llegamos al pico, si, el pico ‘La panadella’, tenemos un hambre de narices, es lo que tiene no cenar!!! Pero decidimos hacer la parada 13km más tarde en Cervera (Pueblo del campeón más joven de MotoGP Marc Marquéz) total el perfil indicaba que debía ser todo bajada.

Bajada si, menos la entrada a Cervera una subida bien pronunciada. Y con el hambre y cansancio acumulado la última subida la hacemos caminando, tampoco se trata de forzar desde el primer día, RELAX! Ahora a buscar terraza y a desayunar bocadillo queso-baicon y nos han puesto unas aceitunas buenísimas!

Ahora si, toca la siguiente tramo, donde vamos a comer, Cervera – Castellnou de Seana, no hay mucho que contar, sobre el trayecto, mucha rato sobre la nacional y algún desvío tonto que te sacaba 200m de esta para hacer un tramo secundario o de tierra para devolverte de nuevo a ir por la nacional. Por fin entramos a Castellnou de Seana y tachán, la primera en la frente, Jonatan pincha! No pasa nada, solo ha sido la delantera y en 10min ya estamos pedaleando, no mucho, 400m y encontramos un restaurante “Café modern”.

Madre de dios, que bien nos han tratado! Hemos comido espectacular, ensalada verde y nos han puesto embutido que ricoooooooooooooooooo!!! De segundo unas galtas con un poco de judías para remojar el pan en la salsa! Si señor y todo con su buen vinito, su gaseosa y su agua! En el postre ya no hemos coincidido, uno macedonia que rica! Y otro flan con nata buenísimo también! Un cafetito y nos despedimos de cálidos dueños para buscar un lugar donde descansar. Descansamos 30min y nos movemos!


Viento en contra, mala señalización, pero nadie nos para. Después de 100 km y habiendo cruzado la autovía unas 7 veces, llegamos a Lleida, hoy cenamos y dormimos aquí.

Prólogo. Montserrat - Igualada.



Como no, hace más de un mes que habíamos quedado para confirmar y planificar nuestro camino de Santiago (de Montserrat a Santiago)… pero como siempre todo para el final!!! Sino donde iba a estar la aventura, ese sentimiento de “no llegamos”.

Un día cualquiera, los dos a trabajar intentar salir pronto y acabar de preparar las cosas… ¿a qué hora llegamos a Montserrat? ¡A las 20h de la noche! Como no, las pastoral cerrada! ¡El sello del Hotel. Ya nos sirve! Otros a falta de luz seguramente hubieran pasado la noche allí pero nosotros teníamos que hacer la etapa que nos habíamos propuesto, por lo tanto, hacía Igualada! La noche caía y nosotros ya no podíamos ir marcha tras, pedalear y pedalear!

22:30 Llegamos a Igualada, objetivo cumplido, a dormir, mañana nos espera una etapa larga. Albergue cojonudo, eso sí, cada uno decía un precio. Para listos nosotros, lo más barato.


P.D: Y no cenamos porque estábamos reventados y llegamos demasiado tarde como para buscar algo.